Cada nueva experiencia que aparece en nuestra vida, es una oportunidad de crecimiento si despertamos nuestra consciencia.

 

Cuando la persona se hace consciente, es decir empieza a observar, a poner atención y en definitiva a darse cuenta de lo que hace, del porqué, cómo y cuándo lo hace y de las cosas que suceden a su alrededor, empezará a dirigir su vida de un modo más satisfactorio y a cambiar los resultados de sus acciones.

 

 


 

Integración de la Consciencia trabaja de una manera holística para que la persona comprenda globalmente cómo funciona (cuerpo-mente-emociones-conciencia), cuáles son sus recursos, sus avisadores naturales y lo más importante, cómo utilizarlos dependiendo  del momento que esté viviendo. 

 

Integración de la Consciencia trabaja de una manera holística. Así la persona comprenderá globalmente cómo funciona (cuerpo-mente-emociones-conciencia), cuáles son sus recursos, sus avisadores naturales y lo más importante, cómo utilizarlos dependiendo del momento que esté atravesando su vida.

 

El desarrollo de la consciencia, ha de ser integral u holístisco. Ha de incorporar todos los elementos que componen nuestro yo (Cuerpo, emociones, mente y conciencia). Todas esas partes conforman una unidad por lo que nuestro despertar debe producirse contemplando, o dedicando simultáneamente atención a cada una de esas partes, con relación al conjunto, como una totalidad, y no centralizando o focalizando nuestra atención en una sola cuestión.

 

Somos una unidad que nos hemos empeñado en fraccionar.

 

Si ponemos consciencia en ver las cosas que nos suceden desde nuestra totalidad, integrando todas nuestras partes, iniciamos el camino de la resolución de nuestros conflictos.

 

Si tomamos consciencia de cualquier problema que surge en nuestra vida y si lo observamos de una manera fenomenológica, sin enjuiciamientos, empezaremos a caminar hacia su resolución.

 

Sólo necesitamos mantener la atención y la toma de consciencia, de nuestro problema para eliminarlo y convertirlo en nuestro aliado.

 

Queremos hacer más, conseguir más, tener más, y cada vez tenemos menos.

Recordar el dicho "Menos es más".

 

Tomar consciencia significa "hacer menos para conseguir más".

 

La toma de consciencia se basa en la objetivización de los hechos de una manera fenomenológica, donde no sabemos cuál será el resultado pero si sabemos cuál es el próximo paso a realizar en beneficio de sentirnos bien y respetarnos más, sin estar mediatizados por el resultado final.